lunes, 15 de octubre de 2007

carcel

Cada uno tiene su cárcel, su pesadilla, esa que evita, esa que teme, esa que conoce, pero solo en fantasías. Y todo lo que pone en esa fantasía es temor, terror. Crea sueños, aun despierto, sabe lo que quiere y eso todo aquello que no sea ese lugar. Yo no-tenia, no temía, no conocía, y vivía. Me metieron en una jaula, de prepo, y como jamás temí a las jaulas, seguí ahí adentro, aleteando hasta que, con las rejas, mis alas se empezaron a lastimar. Observe que no era lo mismo que afuera, pero nada me decía que era peor, simplemente vi que ya no podía aletear, pero aun adentro tal vez había algo que descubrir, algo mejor. Me propuse crecer ahí adentro, ver, disfrutar de lo que me toque, aunque yo no había decidido entrar. Era un lugar mas, no tan bello como el cielo, pero aun no era mi infierno. Después de un tiempo, ya había olvidado lo que era volar. Adentro tenia mis propios éxitos y fracasos, no había valor en algún afuera, mi mundo media unos pocos metros, estaba incomoda pero no me daba cuenta, algo me decía que el crecer debía ser así, incomodo, molesto, perturbarte. Las rejas me lastimaban, como al principio, a veces por simple reflejo de mover mis alas, pero ya me había acostumbrado y me culpaba a mí por moverlas y no a las ellas por lastimar. Desde ahí adentro el afuera se veía tan vacío, los que volaban no sufrían ¿y como podían así crecer? Pensaba, o me hacían pensar. Poco a poco la jaula se fue haciendo mas y más pequeña y las otras aves ahí adentro precisaban hacer algo, que reemplazara el volar, al parecer yo estorbaba en su paso. Todo el daño me impulso, y sin saber si lo que hacia era correcto o no, por simple instinto, salí por esa puerta que hacia rato estaba abierta, pero que no había pensado atravesar. Salí mal herida, sin animo de volar, poco a poco las heridas cerraron, pero las cicatrices son visibles, desde este hermoso cielo que hoy puedo disfrutar, aun puedo ver esa jaula, se como ellos me ven, vacía, como yo veía al resto desde allí adentro, y puedo ver también, como siempre necesitan espacio, y como siempre a alguien golpean, algunos prefieren soportar los golpes, y otros salir. A veces pienso que tal vez deje de crecer, por no sufrir. Pero no hay crecimiento que pueda comprar mi salud, ni mi libertad. Ahora si temo, pero porque conocí, no son fantasías, es mi realidad pasada, que jamás quiero repetir, tengo pesadillas pero sé, que fueron y podrán ser realidad.

AMOS
16/11/2006

un intento o una manera de explicar lo que me paso, lo que vivi 3 años de mi vida.

como viento

Parecía no haber mas piruetas, ni vueltas, ni excusas, no haber nada que pudiera traerla de vuelta hacia él. Diez largos años, que ya no podían forzarse para ser un día más. No había duelo, porque de hecho no había nada. Asomo su pie fuera de la puerta, su simple curiosidad le sirvió para salir. Eran otros los colores de la ciudad, como si hubiese estado siempre cubierta por un papel celofán de un color cálido. Pero no había comparación, porque si los recuerdos ya no le servían para que ella vuelva, entonces podían dejar de existir. Una vez que atravesó esta puerta, precipitadamente sus sentidos se removieron. Hacia tiempo que su piel no sentía mas que otra piel, un aroma se desestanco de su nariz y ahora olía cada una de las comidas que se vendían en las calles que asombrado transitaba. La brisa lo envolvía como viento. Comenzó a llenar su nueva vida. Otra vez, inconscientemente, estaba formando una personalidad. Lograba elegir, por simple comparación, con su breve pasado de cinco minutos y con sus semejantes. Las cosas eran simplemente diferentes. El contraste era todo. No condenaba, ni buscaba absolutamente nada, simplemente andaba. Observaba y percibía todo, por dentro y por fuera, pero esta diferencia no existía. Su alma era absolutamente virgen, y su vida un papel en blanco escribiéndose a cada baldosa. La única resaca que quedaba de su pasado, se iluminó, el sol reboto en su mano izquierda y de ahí a su ojo. Por como venia su mente, tan solo debió observar algo dorado, brillante, suave y que calzaba justo en su dedo. Pero algo cambio, por primera vez desde que atravesó aquella puerta, un símbolo se hizo presente en su ser. Había algo mas haya, pero aun no podía divisar qué. Lo incomodaba mucho y no era físico, siempre estuvo ahí sin molestar. Se lo quito, y comenzó a mirarlo, sin cesar. Ese nuevo objeto que había descubierto parecía querer decirle que había algo que él no veía, como cuando uno despierta de un sueño, sabiendo que soñó, pero sin recordar exactamente que. Su recuerdo estaba apagado, pero no sus capacidades, pudo leer en su interior “Eneas y Esmeralda” y como si de repente recordara una parte importante del sueño, comprendió otro símbolo, su nombre. Terminó de confirmar todo lo que daba vueltas dentro de su mente, cuando alguien se sentó a su lado:
- Eneas, deja ese anillo, ya fue, lo que paso, es pasado. La vida es dura, pero trata de pasarlo lo mejor que puedas. Cuidate pibe.
Luego de estas palabras, sintió que sus pensamientos habían sido violados, ¿cómo un completo extraño había penetrado en su mente? En ese momento distinguió el adentro y el afuera. En el estado en que se encontraba, Eneas no fue capaz de digerir toda esa información junta. Las frases rebotaban una y otra vez en su mente. Comenzó a desmenuzar. Comprendió el valor de su nombre e identidad. Le puso nombre al objeto que aun permanecía en su mano. Confirmó su sospecha de que había algo que recordar. Del resto no entendió nada.

Se maravillo con cada instante de la huida del sol y poco a poco, olvido la frase que tanto lo movilizo. Se refugio en su hogar, con algo de frío, sin nada en el estómago ni en la mente.
A la mañana siguiente, despertó con unos labios sobre los suyos, lo imposible ya no lo era, extrañamente ella había vuelto y como habiendo olvidado la tranquilidad o como si el sueño hubiera tergiversado sus ultimas horas, la volvio a elegir, a ella. A ella antes que a la libertad que solo unas horas vivió.

AMOS
20/3/2007

“Cambio de año”

De pastas ni hablar, la dieta que Eneas se había auto impuesto veinte días atrás no iba a cambiar sólo porque fuera fin de año, su meta estaba cada vez mas cerca, no era momento para aflojar, en definitiva, pensaba, año nuevo se festeja por mucho mas que la comida. Sus familiares cercanos no lo eran, pero la tradición dictaba que todos debían reunirse alrededor de la gran mesa del comedor, a charlar de lo que el ultimo año les había dejado y sobre lo que esperaban que el próximo les deparara, asi que se sentó a oír los chistes de siempre. Él cada vez menos conforme con su balance no dejó que nadie supiera sus proyectos, tal vez porque temía que alguien impidiera sus planes o simplemente estaba cansado como para escuchar opiniones y alarmes de su conservadora familia. Terminado el brindis de las doce salió a pasear y a disfrutar solo de los fuegos artificiales. En un cruce de calles se sentó y mientras miraba el espectáculo sobre su cabeza, pensaba en su desacuerdo con su propia vida, se preguntaba si iba a seguir en esa rutina mediocre y tan poco autentica, sacó de su bolsillo un pequeño espejo donde se miro por largos minutos, en voz alta y sin dejar de mirarse prometió atreverse a lo que sus deseos le mandaran, y dejar de ser quien no quería.

El “ring” del horno despertó a Esmeralda, ya estaba lista la cena, eran las diez de la noche y ella marcaba la pagina del libro que había estado leyendo hasta ceder al sueño. Era poca comida para ser fin de año, era la misma cantidad que había cocinado el resto de los días, ella iba a comer sola, esto no le disgustaba, sólo le causaba melancolía. En el bacón de su monoambiente la mesa y ella cabían justo. Mientras comía pensaba en lo vivido el ultimo año, y sonreía, no le interesaba pensar en el próximo, ya comenzaban a encenderse luces de colores en el firmamento, se sentía dichosa, como si el espectáculo de destellos fueran solo para ella, como un premio merecido por sus esfuerzos en el último año, que la habían hecho quien era.

Algunas transformaciones, cambio de vestuario, de trabajo y una pelea con su familia habían hecho que en un año Eneas se convirtiera en Esmeralda, sin dejar de ser quien siempre fue por dentro, una amante de los vestidos con flores y fanática de la danza clásica.

AMOS
31/5/2007

La Espera

Acto I
Hay una joven sentada en un banco de plaza, esta escuchando musica, y haciendo mímica del canto. Un muchacho se le acerca, se hace ver
A: me estabas esperando?
B: yo no espero a nadie.
A: entonces, que haces aca si no esperas a nadie?
B: estoy, existo, soy, o acaso lo unico que haces en tu vida es esperar?
A: no, tambien busco si alguien me espera. Pero, porque no esperas a nadie?
B: porque no me gusta, si no espero lo que encuentro me satisface, si espero, lo que aparece, nunca es tal cual lo imagine
A: y que, nunca esperaste a nadie? (con tono de asombro)
B: si, hasta que aprendi
A: o hasta que te resignaste..
B: viene todo junto, es todo parte de lo mismo
A: y porque no aparecio?
B: tal vez no quiso, o no sabia que yo lo esperaba
A: por eso vengo cada tarde aca, para preguntar si alguien me espera, sino no tengo modo de saber (con tono de preocupación) y tal vez alguien sufre por mi, sin que yo sepa, como vos por aquella persona.
B: yo ya no sufro
A: pero quisieras esperarlo, y que aparezca
B: no, porque si yo lo estuviese esperando, hubiera dejado de hablarte hace rato, porque no sos quien espero, sin embargo estuvimos reflexionando unos cuantos minutos sin conocernos.
A: entonces por ahí me esperabas a mi sin saber
B: no, yo estaba aca y vos viniste, y no me negue
A: es verdad, tal vez sos la persona que tanto espere
B: bastaa. Me artaste con tus esperas, tanto te cuesta simplemente vivir sin esperar, ansiar.
A: no creo que eso exista.
B: ok, te voy a dar el gusto. Era verdad, te estaba esperando, apareciste, feliz?
A: (con ojos de ilusion) entonces, eras vos, hice bien en preguntar cada tarde, hasta que al fin apareciste
B: si si, como digas. Ahora mirate, me encontraste, y?
A: como “y?”
B: me refiero a que vas a hacer. Estoy aca.. contame de vos...
A: ya sabes todo, los ultimos dos años vine a esta plaza a ver si te encontraba y.. (hace silencio)
B: y.. ahora me encontraste y te diste cuenta de que no sos mas que una espera, y apareciendo no hice mas que mostrarte el vacio que guardabas.


AMOS
2006

sobre el hielo

Estas solo en una inmensidad
Hay silencio y tu ropa no te abriga
El piso es de hielo
No hay cielo que cubra tu miedo

Hay puertas
Mil puertas
Que esperan ser abiertas
Por tus manos heladas

Y vos sabes, sentis
Que detrás de cada una
Te espera algo nuevo
O mas frio, o un cielo

Queres creer que es un sueño
Pero es la vida
Cada puerta, cada persona
Cada mundo detrás de ellas

Dejas pasar miles de voces
Dejas crecer tu miedo
Dejas de mirar a mis ojos
Te dejas morir en el hielo

AMOS
2006
esta es una de las primeras cosas que escribi sin entender por que, sin pensar en mi, ni en nadie.

redaccion

El viaje se hacia pesado, el nunca hubiera creído que "el mas allá" quedaba tan lejos. Mientras tanto observaba los distintos aspectos de su vida, divididos en partes como : pecados, travesuras, caídas, despedidas, sueños, deseos ,etc. Cada uno se veía reflejado en un espejo que aparecía sorpresivamente en el camino; hechos que ya ni recordaba.
El ser de sexo indefinido que lo guiaba se detuvo y le advirtió:
-Mantén la calma, solo son recuerdos
-¿Que? ¿Que sucederá?
-Tus miedos
Y nuevamente el espejo reflejando los fantasmas de su vida, primero la altura, al verse llorando en un tobogán se rió de sí mismo y se alivió al ver a su madre recogiéndolo. Se agitó su respiración al encontrarse con una serpiente, un recuerdo muy presente, en un zoológico un guía quiso mostrar el tamaño de una serpiente comparándolo con él...
Sonrió cuando todo desapareció, consideró que lo que hubiera a continuación, fuera lo que fuera, no seria peor. Pero se equivocó
El espejo otra vez, pero en esta ocasión Eneas se sorprendió, vio una persona que no conocía o no recordaba, parecía estar escribiendo una carta que él pudo leer vagamente...
..."lo siento pero creo que es lo mejor, quiero que nuestro hijo lleve mi nombre..." "... debo luchar por mi patria te prometo que voy a volver con las manos llenas de triunfos... con amor... Eneas Petraconis..."
Los ojos de aquel hombre se le hacían familiares, le recordaban a una foto que su madre conservaba en su mesa de luz, junto a un papel rajado.
Eneas tomo aire, los ojos se le llenaban de lagrimas, y no hizo falta el espejo para recordar que lo único que su madre le había dicho sobre su padre había sido... "...era un soldado de la vida, nos amaba..."..., cosas que él nunca había entendido hasta el momento.
paso un largo rato hasta que Eneas estuvo en condiciones de seguir, el hombre enigmático exclamo:
-¡Llegamos!
Con cara de decepción, Eneas miro a su alrededor. No era lo que esperaba o lo que en vida le habían hecho creer. Cosas como que lo esperarían Dios y "el diablo" para decidir si iría al cielo o al infierno: O que recibiría todo lo que en vida no tuvo, reencarnaciones tal vez. Pero nada de eso sucedió, apareció un hombre sin tridente, sin aureola ni oz.
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Esta redaccion presenta dos finales, la autora en este caso lleva años sin poder escojer uno, por lo tanto queda a eleccion del lector:
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Final 1:
... Pero nada de eso sucedió, apareció un hombre sin tridente, sin aureola ni oz. Este le pregunto:
- Después de haber revisado tu vida ¿Cual es tu deseo?
- Conocer a mi padre y recuperar el tiempo perdido...


Final 2:
. Pero nada de eso sucedió, apareció un hombre sin tridente, sin aureola ni oz.
Era un señor con un estetoscopio en el cuello,
-Tu madre quiere verte.
Eneas abrió los ojos
-Eneas hijo mío, tengo una mala y una buena noticia... la buena es que te recuperaras, y la mala es que tu padre se ha ido de viaje, para toda la vida tal vez...


AMOS
2003 (otro hermoso recuerdo de primer año, concurso litarario 2do puesto)

su amor- Place de la Mairie

Place de la Mairie
Faltan aún dos días para el encuentro que tanto ansía, pero Esmeralda ya preparó su ropa, pensó cuidadosamente en el maquillaje y el peinado. Comienza a fantasear, con la esquina en la que habían sido felices tiempo atrás. Los recuerdos de él “el hombre de su vida”, de sus sonrisas, de sus miradas, la invaden a cada instante. Desea besarlo y de nuevo tenerlo, pero sabe que esa felicidad no durará más que un instante, comparado con toda una vida dedicada a recordándolo en cada amanecer. Entre todos los pensamientos aparece uno que duele, uno que no puede entender, ¿por qué habiendo tanto amor tienen que estar separados?, ¿por qué? si ella sabe que a pesar de que los poderosos intenten evitarlo se piensan, extrañan y aman. Y eso es más que cualquier firma o papel.
Ya es el día, este amanecer no es uno más, aunque el sol se ha maquillado del mismo color hoy ella volverá a verlo, pero será la ultima vez y siente esa mezcla en su corazón, de ansia y melancolía. El viento está aburrido, se mantiene inquieto, el aire se siente pesado y no solo en la habitación de Esmeralda. Por su ventana ve gente caminando de prisa, en distintas direcciones, sin mirarse unos a otros. Faltan dos horas para la cita pero ella comienza a preparase, el tiempo le sobra, ya que la esquina del encuentro, de los recuerdos, esa que evita desde la última vez que lo vio, esa, queda muy cerca de su casa, ¡ y cuántos cuadros inspirados en el recuerdo de esa esquina! ha pasado muchas noches en vela, escribiéndole cartas y poemas. Junta todo ésto, quiere que él lo tenga, piensa que guardarlo será en vano ya que pronto hará muchas cosas más, sabe que él no va a conservarlo todo, no por olvido, no por desamor, sino por simple obligación, fuerza mayor. Ella aprendió algo que su madre le decía “a veces las tempestades son más fuertes que las ganas que tenemos de sobrevivirlas, pero aún así éstas ganas no desaparecen”.
Ahí está, de rojo, muy abrigada, con un bolso lleno de intentos por sentirlo mas cerca. Comienza a recorrer el camino, faltan veinte para las seis, las nubes se vistieron de gris para hacerle sombra a la espera. La gente ya ha caminado en demasiadas direcciones, ya no hay nadie en las calles, pero nada le importa ni siquiera ver que la esquina ha cambiado. Se sienta a esperar en al escaleras de mármol blanco. Las cortinas del edificio son más oscuras que las de su último cuadro, ella sabe comprender que el fallo no estuvo en la memoria sino en el ánimo. La luna se suma a la espera y alumbra un tanto a quien ahora mira fijo hacia unas sombras que se acercan. Tres personas y su corazón comienza a latir con rapidez, como hace dos años no pasa.
Él se acerca con timidez, los dos que lo acompañan miran con desagrado, a ella no le importa . Empieza a contemplarlo, como hace en las noches que logra dormir y sueña con él. A escondidas le entrega algunas pocas cosas, y simplemente se observan transmitiéndose todo, él se pone a llorar de a momentos y Esmeralda justifica el sufrimiento con excusas que ella misma no entiende. Los acompañantes ceden dos minutos mas al horario acordado, en lo que ella sólo alcanza a decirle una de las pocas cosas que su mirada no ha podido transmitir
-Tu te vas y lo que soy se va contigo, porque lo que soy eres tú.
Él desprende una amplia sonrisa pues sabe que eso es verdad. Lo toman bruscamente del brazo y lo alejan de ella, él no deja de sonreír y ella, ella ya no existe es sólo un cuerpo porque el alma de Esmeralda después de ese 11 de agosto en París se ha ido con su hijo.
AMOS
10/10/2005
INSPIRADO EN UNA LA OBRA PICTORICA DE Maurice Vlaminck, Place de la Mairie
Para ver la obra: http://www.mnba.org.ar/detalle_obra.php?obra=238

sueño

Como en mis sueños, llegara el día en que corra tan rápido como para poder volar, que vuele tanto como para cansareme, que el cansancio sea tan grande que me haga dormir, un dormir tan profundo que me haga soñar, un sueño tan irreal como poder correr

AMOS
2005 Aprox.